Charlamos con Fernando Suárez, presidente del Colexio Profesional de Enxeñaría en Informática de Galicia (CPEIG)

Hemos tenido la oportunidad de charlar con Fernando Suárez, presidente del Colexio Profesional de Enxeñaría en Informática de Galicia (CPEIG), y, entre otras cosas, nos ha explicado cómo ve el sector tecnológico gallego y el éxito de A Noite.

Este año se ha celebrado la décima edición de su evento A Noite, ¿qué significa esta cita para el sector tecnológico gallego?

Alcanzamos una cifra muy bonita que muestra no solo que A Noite está consolidada en Galicia, sino que es ya una cita de referencia a nivel nacional. Desde nuestro punto de vista es el evento de referencia del sector en Galicia, en el que muchas grandes compañías, gallegas, españolas así como multinacionales, apuestan por colaborar con nosotros para tener visibilidad en nuestra comunidad. Desde el CPEIG, nos sentimos muy orgullosos de congregar a tantas empresas, profesionales e instituciones que visibilizan el buen estado de salud del sector TI gallego y su creciente impacto en la vida de las personas, en la creación de riqueza y en el desarrollo económico. Creo que los galegos debemos sentirnos orgullosos de este sector, llamado a liderar el progreso social y económico de nuestro país.

Viendo las empresas patrocinadoras, hay administración pública, empresas gallegas, pero también muchas nacionales e internacionales, ¿cuál es la clave del éxito?

Cuando comenzamos, hace 10 años, lo hicimos de forma modesta y con la incertidumbre de la novedad. Si nos hubieran dicho que llegaríamos a donde estamos, seguro que no nos lo creeríamos. Las claves creo que son básicamente dos: ilusión y esfuerzo. Hay mucho trabajo de muchas personas en la organización de todas las ediciones de A Noite, pero la satisfacción de contar con tantos apoyos nos da mucha energía y motivación para continuar año tras año. Estamos muy satisfechos de lo conseguido, impensable cuando se creó el colegio, pero cada vez con más ganas de afrontar nuevos retos y lograr nuevos objetivos.

Como experto, ¿cómo ha cambiado el sector en los últimos diez años?

Hay que ser conscientes que los avances en tecnología se producen de forma mucho más rápida que en otros campos y que además tienen un impacto y alcance global de forma inmediata, pero a pesar de ello, los asumimos con cierta “naturalidad”. Prueba de ello es que el iPhone, que supuso una revolución en el paso del teléfono móvil al smartphone, cumplió justo diez años el pasado 2017.

El sector ha madurado mucho en esta década y ha entendido cuales son las demandas y necesidades de la sociedad, de forma que los productos y servicios son recibidos con mayor aceptación cada vez, al percibir una mejora en la calidad de vida si hablamos a nivel individual o un incremento en la productividad si lo hacemos a nivel empresarial.

Además, creo que el sector en Galicia ha madurado y se ha dado cuenta de sus potencialidades, perdiendo el miedo a la colaboración entre empresas y a la internacionalización.

Y respecto a la transformación digital, ¿cuál es hoy en día el nivel de digitalización de las empresas gallegas? ¿Hay diferencias entre las compañías dedicadas al ámbito IT de aquellas que no está en su core de negocio?

Como decía antes, creo que en Galicia se están haciendo bien las cosas. El tener un sector TIC potente ayuda a que empresas de otros ámbitos acometan procesos de digitalización con mayor entusiasmo y reduciendo la incertidumbre. Eso no quiere decir que no haya mucho trabajo por hacer, ya que este proceso ha de ser continuo en el tiempo.

En cuanto a la diferencia entre compañías en esta transformación, sí la hay y es una diferencia muy sensible. Obviamente no es lo mismo la facilidad de transformación digital de una compañía de TI que de la de otro sector, como tampoco lo es la de una gran compañía en relación a una pequeña empresa (que es el perfil mayoritario en nuestra comunidad).

En este sentido, si tuviera que destacar algún sector donde la transformación digital está más avanzada, ¿cuál sería?

Obviamente aquellas más grandes. En Galicia estamos hablando de sectores como el textil, automoción o banca. Pero no debemos olvidar que esta transformación se está empezando a generalizar en ámbitos como el naval, la industria en general, el sector primario… sin olvidar la propia administración pública

¿Qué se puede hacer para impulsar la tecnología en el ámbito empresarial?

Vaya por delante que creo que hay planes para incentivar este impulso y que sus resultados se están empezando a ver. Creo que el efecto tractor de las grandes empresas es fundamental y ver como la digitalización les aporta beneficios es el mayor de los incentivos para que otras de menor tamaño sigan su camino. Por eso creo que generar foros de transmisión de conocimiento y experiencias, además de incentivos públicos para este impulso son absolutamente cruciales.

Debemos saber transmitir el impacto positivo que la tecnología está teniendo en términos de crecimiento, mejora de la eficiencia y la productividad, así como crecimiento económico y bienestar social.

La transformación digital no es una opción. Debe llegar al tejido empresarial, a las administraciones públicas y a todos los ciudadanos sin excepción, para evitar sectores atrasados y brechas digitales. Para ello es fundamental incidir en la educación digital de jóvenes, adultos y mayores. Paradójicamente, en este caso la tecnología es tanto un reto como la solución.

El CPEIG es una entidad muy activa, ¿cuáles son otras iniciativas a destacar para este año?

Estamos trabajando en múltiples ámbitos, pero me quedaría con aquellos que ayudan a los colectivos más sensibles a poder hacer un uso responsable y productivo de Internet y todas sus herramientas. Por ejemplo, el programa Navega con Rumbo, de formación en centros educativos a niños para darles pautas de uso de internet y que sepan los riesgos que entraña, pero, sobre todo, sus beneficios, siempre lo destaqué como la iniciativa más satisfactoria en sus ya siete ediciones. Pero del mismo modo, desarrollamos actividades para fomentar las vocaciones femeninas en el sector, para concienciar a padres en la educación tecnológica de sus hijos, formación a mujeres en el entorno rural para desarrollar sus capacidades en el mundo digital o el desarrollo de aplicaciones para víctimas de violencia de género son ejemplos que creo muestran la vocación del colegio en la difusión de la sociedad de la información a todos los niveles de la sociedad.

Complementando lo anterior, continuaremos con actividades como Programación nas Escolas, cuyo propósito es el de introducir la programación en el currículo educativo de los niños y despertar así el pensamiento computacional, que es positivo en la formación integral de los más jóvenes.

Del mismo modo, siendo conscientes de que es fundamental la implicación de los padres en la educación y formación tecnológica, iniciativas como Rapaciñ@s o Tech Kids, orientadas a padres, persiguen mejorar su capacitación tecnológica para la educación de sus hijos.

En resumen, el 95 % de todos los trabajos requieren algún grado de conocimiento tecnológico de hoy, cifra que irá incluso en aumento y, según la Comisión Europea, solo el 30 % del sector TIC está formado por mujeres. Por esto creamos también el programa Rapazas Emprendedoras nas TIC, que tiene como objetivo fomentar el emprendimiento de las chicas de secundaria a través de la informática, estando relacionado con varias iniciativas a nivel europeo.