La Virtualización ya no está de moda

Hasta hace poco, la palabra virtualización era la reina en las presentaciones de las compañías: virtualización de servidores, virtualización de aplicaciones, virtualización de infraestructuras… con diversos apellidos, esta tecnología se fue haciendo un hueco en las organizaciones.

Y precisamente por eso, “el término virtualización comienza a desaparecer del lenguaje. Se ha convertido en una commodity y empieza a estar casi, casi, denostada” explica Marcos Paredes, CTO y socio fundador de Ozona.

El término virtualización se ha convertido en algo hoy demasiado básico y empieza a desaparecer de los enunciados para dar paso a otros como la flexibilidad (arquitecturas flexibles, servicios flexibles o modelos flexibles) o la automatización y el autoaprovisionamiento.

Hacia la automatización y los servicios gestionados

La virtualización, una de las tecnologías que más ha aportado en los últimos años, deja su lugar para nuevas tecnologías donde las solicitudes se ejecuten de forma automática y permitan proveer el servicio que se necesita.

En este sentido, el cloud es un claro ejemplo: el usuario realiza una petición al sistema y, de forma transparente para él, en cuestión de segundos el servicio funciona. Esta automatización supone además siempre ahorro de costes.

Y en cuanto a lo servicios, la tendencia se dirige hacia el servicio gestionado. No sólo es importante que la tecnología implantada funcione, sino que debes apoyarte en socios de confianza que mantengan todo en orden. El uso de herramientas de automatización permitirá gestionar y apoyar que todo esté correcto, mientras que las compañías se puedan centrar en su negocio.

La trayectoria tecnológica del partner y su especialización serán las bazas para que tanto el proyecto, como los servicios gestionados asociados a él sean realmente un éxito y la tecnología apoye al negocio y se convierta en una pieza clave.