Ramón Ares: A por un año más

El año 2017 fue un buen año para Ozona. Hemos seguido poniendo ladrillos en un edificio que nunca se terminará pero que ya tiene la forma que nos imaginábamos cuando empezamos el proyecto.

Lo primero a destacar es que hemos cumplido 15 años de vida y lo hemos celebrado con todo el equipo en La Toja, como la situación merece.

El negocio en 2017 ha experimentado un importante crecimiento en las líneas que nos habíamos puesto como objetivo; fundamentalmente en el área de datacenter y en la prestación de servicios gestionados de valor. Estamos muy satisfechos por ello.

También hemos desarrollado negocio en nuevas geografías, llegando a una docena de clientes en el norte de España (Euskadi y Navarra) e identificando nuevas oportunidades en el norte de Portugal. El próximo ejercicio será necesario consolidar nuestra presencia en esos mercados para garantizar el mejor servicio a nuestros clientes.

En cuanto a nuestra mejora como organización, arrancamos en 2017 un ambicioso programa de herramientas y políticas de Recursos Humanos que nos permiten profesionalizar la gestión de nuestros equipos. El resultado obtenido redunda en la generación de confianza, comodidad y certidumbre para nuestros empleados.

Con la madurez empresarial van apareciendo nuevas prioridades que nos empujan a dirigir la mirada a objetivos no empresariales. Por ello hemos comenzado a implantar una política de Responsabilidad Social Corporativa dirigida a dos ámbitos: El alineamiento con el compliance empresarial y las iniciativas de contribución a la sociedad.

En el primer capítulo destacan la implantación de un programa de compliance penal, el desarrollo de un código ético, la presentación formal a la Xunta de Galicia de un plan de igualdad y la puesta en marcha de un programa de conciliación. Estas acciones tendrán continuidad en el próximo ejercicio.

En diciembre firmamos un acuerdo de colaboración con Emergencia Social que nos permite devolver a la sociedad un poquito de lo que recibimos de ella, pudiendo ayudar a los más vulnerables: los niños de familias sin recursos. El acuerdo contempla aportaciones económicas, cesión del Palco del Estadio da Luz (Benfica) para el disfrute de los niños atendidos por esta ONG y la realización de distintas acciones internas que involucren a nuestros empleados, clientes y socios en las iniciativas de esta organización.

Por supuesto hemos seguido colaborando con la Fundación Heracles y el centro hípico La Lagunita que fomentan el deporte infantil.

Para el 2018 nuestros proyectos son dos: mejorar nuestra propuesta para que nuestros clientes reciban más valor de nuestros servicios; y seguir mejorando internamente, para que nuestros empleados y socios estén más satisfechos.

El entorno de negocio es favorable: la virtualización del puesto de trabajo (su digitalización en términos más coloquiales) es ya un hecho. Muchos clientes que habían incorporado tecnología para propósitos específicos están extendiendo las mejoras que ésta proporciona a todos los ámbitos de su actividad, puesto que ya existe la madurez suficiente. La virtualización proporciona el acceso a nuevas funcionalidades, incrementa la seguridad, garantiza el control empresarial de la información y multiplica la productividad de los trabajadores.

Las nuevas tecnologías de virtualización del datacenter que están permitiendo la creación de soluciones de cloud híbrido (integración entre el cloud privado y público) han irrumpido con fuerza. Soluciones como el datacenter definido por software (SDDC) y la hiperconvergencia son los pilares básicos sobre los que se están construyendo ya los datacenters del futuro, aportando el control y flexibilidad necesarios para esta nueva etapa expansiva.

Ramón Ares
CEO de Ozona