Ramón Ares: Transformación digital, pensemos en las personas

Muchos proyectos de transformación digital quedan en vía muerta por una mala o nula gestión del cambio. Y el cambio atañe a las personas, a su organización y a sus procesos.  La base sobre la que se sustenta la digitalización es, cómo no, tecnológica. Los componentes son la conectividad, el acceso a big data, la nube, la virtualización de aplicaciones, etc. Pero todo ello debe estar al servicio de una organización formada por personas.

Por ejemplo, la digitalización del desktop nace para que el usuario del puesto de trabajo tradicional se beneficie de la posibilidad de acceder a recursos, aplicaciones e información de una manera dinámica y flexible. Por tanto, el centro de la estrategia debe ser la experiencia del empleado.

De hecho, Gartner identifica en relación al puesto de trabajo virtual 6 elementos a considerar para medir su madurez dentro de una organización, de los cuales sólo uno es la tecnología disponible. Los otros cinco son:

La visión y estrategia: es necesario evaluar desde un punto de vista estratégico cómo ha de orientarse la digitalización. En ese análisis es necesario incorporar la visión que empleados, directivos y otros usuarios tienen al respecto. Y la estrategia de digitalización deberá estar permanentemente alineada con los objetivos de negocio.

Los cambios en la organización: analizar qué cambios deben realizarse en el modelo organizativo, qué coste tienen esos cambios, en qué plazos pueden hacerse y si existe el nivel de preparación necesario para acometerlos. Es necesario analizar el cambio de los modelos jerárquicos por otros más planos y de las estructuras puramente departamentales por modelos de organización funcional. Todo el modelo organizativo se debe volcar en el valor.

Los procesos: si los procesos de negocio son rígidos, poco adaptables e incompatibles con la digitalización, será necesario transformarlos o incorporar otros nuevos que aprovechen el impulso que la digitalización puede generar, puesto que los procesos son las acciones que la organización debe realizar para conseguir los objetivos marcados en la estrategia.

La compartición de la información y la colaboración: no existirá digitalización, si no se adoptan modelos colaborativos de trabajo. Tampoco si no se implantan soluciones que proporcionen el acceso dinámico a la información compartida que permita búsquedas inteligentes y contextualizadas.

Las métricas: si algo no se mide, no existe. Es necesario establecer el conjunto de métricas que proporcionen información significativa acerca del proceso de implantación y de los resultados obtenidos.

Por tanto, cuando se aborda la digitalización es fácil cometer el error de olvidarse de las personas y centrar el análisis de forma exclusiva en los beneficios de aplicar la tecnología. Ese error provoca una falta de alineación entre los objetivos marcados y la realidad. Y lo peor, genera la incomprensión de las personas, de los usuarios de la tecnología.

Ramón Ares

CEO de Ozona