Los otros trabajadores esenciales

Hace un año nuestra vida cambió, tanto en el ámbito personal como profesional. Un tsunami en forma de pandemia modificó nuestros hábitos, nuestra forma de trabajar, de comunicarnos y de relacionarnos. Afrontamos los primeros meses con urgencia e incertidumbre. Muchos profesionales tuvieron que dar mucho más que el 100% para superar los peores momentos.

No hay dudas sobre lo esenciales que son los profesionales sanitarios; los empleados de logística y supermercados; o las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado. Hoy también queremos reconocer el esfuerzo y mérito de otros trabajadores esenciales: los técnicos de infraestructuras y los operadores de sistemas IT.

Sin ellos, muchas empresas hoy no seguirían en pie. ¿Cómo se habría podido teletrabajar sin técnicos que implantaran las soluciones? ¿Cómo habríamos podido relacionarnos sin personas encargadas de garantizar la seguridad, conectividad y disponibilidad de los sistemas? ¿Cómo hubiera sido posible disponer en días y no en meses de despliegues de acceso remoto? ¿Cuántas medianas y pequeñas empresas cuentan actualmente con un departamento interno de IT? ¿Y las administraciones públicas? ¿Somos conscientes de lo esenciales que han sido y son los equipos técnicos?

El mundo hoy es mucho más digital que hace doce meses. Nuestras compras son más digitales. Nuestras comidas y cenas se encargan a través de apps. La pandemia ha acelerado y cambiado los planes de transformación y digitalización de las compañías. Lo que se iba a hacer en años, se ha hecho en semanas. Hoy priorizamos aspectos como el teletrabajo, el valor de la nube o la automatización de procesos. Es obligatorio ser más ágil y flexible para sobrevivir y, para ello, es clave apoyarse en la tecnología.

Por tanto, todos los equipos que rodean la transformación digital son esenciales.

Cuando el departamento de IT no existe

¿Pero qué ocurre cuando no hay departamento de IT? Entonces, la solución hay que buscarla fuera. El trabajo de las empresas consultoras e integradoras de tecnología y de sus profesionales fue imprescindible para dar servicio a esas compañías sin un servicio interno.

Esto demuestra el valor de los servicios de outsourcing IT y de la tecnología entregada como servicio, en gran medida a través de nube. Visto que la tecnología es hoy un bien básico para la marcha del negocio, la gestión externa va a permitir proporcionar en cada momento los recursos adecuados, reducir las incidencias, estar en la vanguardia tecnológica y agilizar procesos cuando no queda más remedio.

No todas las compañías – por estructura o por coste – pueden disponer de un equipo IT propio, pero sí todas las compañías pueden contar con equipos externos que les solventen situaciones imprevistas y pueden, y lo hacen, contratar algunas de las herramientas para que les sean entregadas ya configuradas y preparadas para el consumo empresarial: el correo electrónico, el puesto de trabajo, el filtrado de e-mails, etc.

En un mundo donde la tecnología es crítica, hay que reconocer el valor y el carácter esencial de los profesionales IT.