RSE: cuando los “Amicos” llegan al corazón

“¿Vas a venir a mi boda?”, así invitaba Miguel, de 24 años y una de las personas que vive en la residencia de la Asociación Amicos en Boiro, a nuestro compañero Vicente, que claro, no pudo decir que no. “¿Y qué me vas a regalar? ¡Vente preparado que la boda va a durar hasta las 6 de la madrugada!”.

Esta es solo una de las anécdotas de la visita al Centro de Atención Integral de Amicos en Boiro (A Coruña) que realizaron nuestros compañeros Paola Lorenzo, Cristina Sande, Tomás Barreiro y Vicente Saborido el pasado 21 de abril. Su misión era, además de conocer los distintos proyectos en los que trabaja esta asociación, hacer entrega de los fondos donados por todos los empleados de Ozona Tech. Pero la reunión fue mucho más allá: “ha sido una visita que, de forma muy profesional y cariñosa, nos permitió conocer de primera mano el extraordinario trabajo que realizan todos los profesionales que forman el equipo de Amicos, pero sobre todo las ganas, esfuerzo, alegría y coraje de cada uno de los usuarios del centro”, explica Paola Lorenzo.

Amicos es una asociación sin ánimo de lucro dedicada a la atención e integración de personas con discapacidad intelectual, autismo, parálisis y daño cerebral. Entre sus objetivos están: ser un recurso para las familias de personas con discapacidad intelectual; favorecer su desarrollo integral y dotarles de conocimientos instrumentales básicos y habilidades sociales para su integración en el mundo laboral; luchar por su inclusión y poner en conocimiento de la sociedad la realidad de las personas con discapacidad intelectual.

“Maravilloso ejemplo de superación, muchas emociones encontradas. Creo que como sociedad aún tenemos mucho que aprender y camino que recorrer para, de manera sincera, poder hablar de integración e inclusión. Gracias Amicos por darnos la posibilidad de vivir esta experiencia“

Paola Lorenzo

La COVID-19 ha trastocado la forma en la que nos relacionamos con otras personas, trabajamos o recibimos formación y ha impactado especialmente en la economía y en las empresas. En el caso de las personas con algún tipo de discapacidad esto ha complicado especialmente su integración en el mundo laboral y sus relaciones sociales.

Emociones y diversión

“Llegamos como a las 11.00 y conocimos a nuestro anfitrión, Miguel”. Su historia es difícil, como muchas de las personas que viven en la Residencia Amicos. Hasta las 18 años estuvo en un centro de menores. A los 20 ingresa en Amicos y ahora tras cuatro años es experto en artes marciales con participaciones en campeonatos dentro y fuera de España. Los peores momentos los pasaron con la pandemia, donde varios usuarios se contagiaron y el aislamiento les obligó a pasar mucho tiempo sin poder estar con sus compañeros.

La situación ha cambiado mucho hoy en día: ya pueden recibir visitas del exterior y relacionarse con sus compañeros, siempre, eso sí, siguiendo las medidas de seguridad marcadas por las autoridades sanitarias como el uso de mascarillas que todos en el centro cumplen a rajatabla.

“Vivimos en otro mundo y no sabemos lo que hay hasta que lo conoces de primera mano. La labor que hacen los profesionales de Amicos es extraordinaria y totalmente vocacional”

Vicente Saborido

Juegos para estimulación y empleo

“Iniciamos la visita con un juego de cartas de Sikkhona. Son diferentes fotos de las que teníamos que elegir dos: una que nos representara o con la que nos identificáramos, y otra que trasmitiera lo que esperábamos de la visita”. El modelo Sikkhona se utiliza para mejorar la comunicación interpersonal y aumentar la confianza en los equipos. El término, procedente de un saludo de bienvenida africano significa “Aquí Estoy” y eso es precisamente lo que implica aceptar una invitación – estar en todos los sentidos.

“La visita nos ha hecho ser más conscientes de todo el camino que falta por recorrer a nivel institucional para, no solo cubrir las necesidades “básicas” de estas personas, sino para hacer que sientan que tienen derecho a acceder a un empleo libre y a una verdadera integración”.

Cristina Sande

Tras este primer intercambio de ideas, el siguiente paso fue un recorrido por el centro, empezando por la Fábrica Social. En estas instalaciones se desarrollan varios proyectos: la preparación de la “caja maternal” que la Xunta de Galicia entrega a las mujeres que dan a luz en todos los hospitales gallegos, la selección y detección de embalajes defectuosos para la empresa conservera Jealsa o la elaboración de regalos navideños que les encargan distintas compañías puesto que en la fábrica también disponen de imprenta y serigrafía.

La siguiente parada, las aulas del Centro de Día: las denominadas salas de Maker, Estimulación y UAP. En ellas se trabaja la concentración, la habilidad, la creatividad con distintos elementos, como los videojuegos. Además, disponen de un centro de ejercicio físico con equipamiento para rehabilitación. 

“En Amicos hacen un trabajo enorme muchas veces poco reconocido por la sociedad en general. Es admirable el mimo con que tratan a la gente, el cariño que demuestran, un trabajo claramente vocacional y poco, muy poco recompensado”.

Tomás Barreiro

Formación a distancia

Un aspecto fundamental en Amicos es la formación. En los momentos más complicados de la pandemia, era imposible que las sesiones se realizaran de forma presencial. La compañía LogMeIn cedió su programa GoToMeeting para poder no solo realizar los cursos formativos, también las reuniones que fueran necesarias entre las familias y los usuarios de Amicos. Hoy, cuando la situación ha mejorado, aún hay personas que no pueden acudir físicamente al centro y utilizan esta plataforma de comunicación online para asistir a sus clases.

Todavía queda mucho por hacer, pero entre todos, podemos apoyar a los más vulnerables. Toda contribución ayuda, así que desde aquí invitamos a todas las compañías amigas (clientes, partners, colaboradores…) a conocer el proyecto Amicos. Juntos llegamos más lejos.