Un año completito, ¡vaya…!

Este 2020 que nos ha descolocado casi desde sus inicios, nos ha obligado a adaptarnos y a transformarnos. Ha sido el año del teletrabajo, de las videollamadas, de la digitalización, … de la tecnología que nos permite estar más cerca, aún estando muy lejos.

Personas

Ha sido un año de altibajos emocionales: empezamos 2020 con la misma ilusión de todos los eneros, aunque un poco inquietos, porque este año no íbamos a mantener el crecimiento económico de años pasados y porque las cifras de paro no eran positivas (aunque tampoco negativas).

En Carnavales llegó el susto del virus con un repentino confinamiento en marzo y que proporcionó extraños momentos (algunos buenos y otros no tanto) para quienes solo sufrimos el confinamiento. Otros tuvieron peor suerte: mucha gente pasó miedo; otra gran cantidad se infectó; y bastantes, muchos más de los que hubiéramos querido, fallecieron.

Tuvimos un verano engañosamente tranquilo y estamos en un otoño-invierno alarmante. La primavera se espera con incertidumbre; y todo 2021, con preocupación.

Clientes

Nuestros clientes han necesitado nuestra ayuda y, recibiéndola, nos han regalado toda su experiencia.

Las empresas han tenido que aprender aceleradamente sobre el teletrabajo y han incrementado de rápidamente su nivel de madurez. Ahora, nuestros clientes no se interesan solo por los aspectos funcionales del teletrabajo, que son lo básico, sino que tienen claro cuáles deben ser los requisitos de seguridad a exigir, cómo gestionar la integración entre las distintas tecnologías que componen las soluciones o cuál es papel de la nube, entre otras cuestiones.

Mercado TI

Los grandes ganadores de la crisis han sido los gigantes tecnológicos. Al menos, por ahora.

Las compañías han visto cómo se incrementaba el consumo de sus servicios on line en hogares y empresas. Las empresas que ayudan en procesos de transformación digital, en todos sus ámbitos, han aumentado su negocio de manera exponencial. La digitalización de procesos, apoyada en muchos casos en la automatización, se ha convertido en el paradigma más mencionado y en el objetivo estratégico de los próximos años para todas las empresas de los países desarrollados.

El teletrabajo, que exige la digitalización de muchos procesos ligados al puesto de trabajo tradicional, se ha extendido. Las consultoras de estrategia y las administraciones públicas nos insisten en que la transformación digital será la clave que nos permitirá salir de la crisis.

En Ozona

Con el inicio de nuestro año fiscal, el 1 de abril, pusimos en marcha nuestro plan estratégico.

Uno de los hitos principales fue la creación de nuevas líneas de negocio, que han tenido que soportar el invierno nuclear del COVID-19 en su nacimiento. No ha sido fácil, pero se ha superado con nota. Son equipos bien liderados y cuyos miembros se conocen perfectamente.

También hemos podido materializar nuestra apuesta por la innovación, con el desarrollo de soluciones ligadas al análisis del dispositivo de puesto de trabajo y la gestión de la experiencia de usuario.

A pesar de las dificultades, se ha consolidado la apuesta por el desarrollo de negocio en Euskadi-Navarra, gracias al buen hacer del equipo local y al apoyo que toda la compañía le está brindando.

Mencionar también que hemos intentado estar más cerca que nunca del mercado. De hecho, hemos realizado un intenso trabajo de comunicación para compensar la falta de relación presencial.

Un año completito, vaya…

 

Ramón Ares

CEO de Ozona